domingo, 12 de diciembre de 2021

Leyendas del mundo. Rusia. La leyenda de la ciudad invisible de Kitezh (parte 1).

 

La ciudad invisible de Kitezh. Por Konstantin Gorbatov, 1913. 
Fuente: Ghirlandajo, 2005.

El tema de la ciudad perdida, se convirtió en objeto de especial interés, a finales del Siglo XIX. En una época en la que la exaltación de los valores nacionales contagiaba a las naciones europeas, Rusia no permaneció ajena a ese movimiento. Grandes personajes de los tiempos antiguos, parecían volver a la vida, al igual que las historias del pasado heroico, para convertirse en motivo de inspiración para intelectuales y artistas de todas las ramas. De igual modo, numerosas leyendas relacionadas con esas epopeyas, también fueron desempolvadas, llegando a alcanzar notoria popularidad algunas de ellas. 

martes, 16 de noviembre de 2021

Leyendas del mundo. Rusia: La ciudad fantasma de Kitezh.

Rincón de Santorini, Grecia. Foto: Daniel Delgado, 2009.

Vamos a dar inicio a un singular recorrido, con nuestra imaginación, a lo largo y ancho de nuestro mundo. Viajar a nuevos lugares, siempre ha sido considerada como una de las actividades más placenteras y enriquecedoras. Según todo parece indicar, fueron los inquietos y cultos griegos, los primeros seres humanos que se dedicaron al turismo propiamente dicho, ya desde épocas anteriores al nacimiento de Jesucristo. Lo cierto es que visitar otros ambientes, paisajes y ciudades, es algo que deja huellas imborrables en nuestro espíritu, que van mucho más allá de las usuales fotografías y "selfies", con las cuales casi todos alimentamos nuestras galerías de fotos.

sábado, 30 de octubre de 2021

Las amenazas globales.

 

No cabe duda de que a las presentes generaciones nos ha correspondido desenvolvernos en un mundo pleno de conflictos y dificultades. Lo que muchos, con marcada resignación, catalogan como la necesidad de adaptarse a nuevas realidades, no es más que la aceptación de una vida llena de controles y miedos. Podría decirse que tanto avanzar, para ahora llegar a ese tipo de pensamiento retrógrado, resulta un contrasentido. 


 Bruce McCandless II, en la 1a caminata espacial libre de ataduras,  en 1984


El disfrute de un progreso vertiginoso, que parecía habernos convertido en los seres más afortunados en toda la historia de la humanidad, repentinamente parece haberse revertido. Hasta mediados del Siglo XIX, la gente nacía y pasaba toda su existencia sin observar grandes cambios en el mundo y en su estilo de vida. En el presente, vemos como los avances tecnológicos disponibles tornan en obsoleto casi todo, en un abrir y cerrar de ojos. Como un ejemplo, la mayoría de nosotros hacemos uso de la informática con gran naturalidad, para muchas actividades, no solo recreativas e informativas, sino también laborales y comerciales. Hoy sería muy difícil concebir nuestra vida, con la ausencia de internet. Y sin embargo, hace apenas veinte años, pocos llegarían a imaginar todo esto. 

lunes, 18 de octubre de 2021

Hatshepsut y su identificación (parte 3).


Maatkara Hatshepsut. Foto: rob koopman, Netherlands, 2009.
Lic. Creative Commons Attribution-Share Alike 2.0 Generic

La tumba KV60, permanecería sellada hasta el año de 1989. El arqueólogo estadounidense, Donald P. Ryan la había incluido en su proyecto, centrado en el examen de tumbas no decoradas, en el Valle de los Reyes. Había sido una sugerencia de la egiptóloga Elizabeth Thomas, ante la incertidumbre en la identificación de la misteriosa y maltratada momia, que allí permanecía. Pensaba que tal vez podría pertenecer a la reina Hatshepsut. Sin proponérselo, Ryan dio con la entrada de la esquiva tumba, el mismo primer día de trabajo.

Hacia el año 2005, el renombrado egiptólogo Zahi Hawass, para entonces a cargo del Ministerio de Antigüedades de su país, estaba empeñado en la búsqueda del cuerpo de la gran reina. Decidió hacer un inventario de las momias femeninas sin identificar, que pudieran pertenecer a la realeza de la dinastía XVIII. De manera anecdótica, la primera vez que contempló los restos tendidos en el suelo, en la tumba KV60, jamás creyó posible que pudieran ser de Hatshepsut. Quizás había idealizado la fisonomía de una mujer de la que alguna vez se dijo que "contemplarla era más hermoso que nada" y el cuerpo momificado correspondía a una anciana regordeta y con signos de haber padecido numerosos achaques.

domingo, 19 de septiembre de 2021

Hatshepsut la mujer faraón (parte 2).

 

Templo de Hatshepsut, en Deir el-Bahari, frente a Luxor. Egipto. 
Foto: Gocht, 2006.

Está claro que a Hatshepsut no le era del todo indiferente el tema del juicio de la posteridad. ¿Más de qué podría preocuparse? Durante su reinado, Egipto atravesó tiempos de bonanza y prosperidad general, que quedaron reflejados en un arte y una arquitectura maravillosos. Como una muestra de ello, está el templo funerario que hizo construir contra los acantilados, en el Valle de los Reyes, el cual resalta entre los monumentos del antiguo Egipto, por su elegancia y belleza. Allí también quedó constancia de las riquezas que llegaban desde tierras exóticas. El regreso de los barcos egipcios provenientes de la legendaria tierra de Punt, fue representado, con gran lujo de detalles, en las paredes de ese mismo templo. 

domingo, 18 de julio de 2021

Hatshepsut y Deir el Bahari (parte 1).


Avenida de las esfinges. Templo de Luxor, Egipto. Foto: Jerzy Strzelecki, 2007.
Lic. Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0


El antiguo Egipto, con todas sus maravillas, comenzó a ser realmente comprendido desde la tercera década del Siglo XIX. Esto en gran parte, fue posible gracias a los concienzudos trabajos del historiador Jean-François Champollion, quien a partir de las inscripciones conservadas en la Piedra de Rosetta, consiguió descifrar la escritura jeroglífica. De ese modo, la historia de ese pueblo milenario había quedado como un libro abierto, para quien fuera capaz de leerlo. Todo parecía estar allí, registrado en sus hasta entonces enigmáticos mensajes e inscripciones. 

martes, 22 de junio de 2021

Legends and curiosities of history (part 2).

 

Prefecture of Arras, France. Photo: Pir6mon, 2011.
Lic. Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported

A wolf in sheep's clothes. 

By the year 1785, in Arras, a small city, to the north of France, lived a young and unknown lawyer. He was not a particularly appealing person. For sure, he only was another one, destined to become a bureaucrat... just one more, among many! In him, a bourgois air lived, elegantly dressed, with a powdered wig, so much in vogue between the wealthy people. But, at the same time, he was a passionate addict to the writings of Jean-Jacques Rousseau. With his  controversial thoughts, this intellectual molded the ideas of many youngsters of the last third of the eighteenth century. His addiction was such, that even could be said that scratched in the unhealthy. The truth is, that those kind of readings, prepared the soil, for the remarkable events to come, not only in France, but in the rest of the western hemisphere. 

lunes, 14 de junio de 2021

Legends and curiosities of history (part 1)

 

Group of sculptures at the Campidoglio, Rome.

One of the main tasks of the history scholars, is to reconstruct, as accurate as possible, the sequence of the events of the past. At the same time, is important to understand their subsequent implications. The great personages, with their acts (for better or worse), have decisively marked those happenings. But is often possible to note something, about the life of them: the profusion of anecdotal or curious stories. As a consequence, certain reasonable doubts may emerge, between the verifiable facts and what should be only taken as a legend. 

domingo, 25 de abril de 2021

Drusus, Tiberius and Varus' disaster (part 2, Arminius).

 

The Hermannsdenkmal. Photo: Nawi 112

To the north of Germany, there is a delightful and interesting region, well inmersed into a natural park. It is the Teutoburg Forest, an ideal place for several recreational activities. There, a formidable statue depicts a great warrior, a personage from a heroic time, showing a triumphant attitude. Obviously, that is a national pride symbol. But, who can it be? Why was his memorial raised at Teutoburg? 

lunes, 19 de abril de 2021

Drusus, Tiberius and Varus' disaster (part 1).

 

Octavius. Vatican Museum, Rome.
Photo: Till Niermann.


Through history, it can be seen, that some trivial happenings, have had a great impact for many people. An alliance or a family conflict. Perhaps a divorce or an early widowhood; a belated message, a sudden or accidental fatality... Betrayals, premonitions, missed coups. Even a simple product of chance, as a broken vase! have become the trigger factor for events of major significance, with undeniable consequences.

miércoles, 31 de marzo de 2021

Obras de Edgar Allan Poe (parte 2).

 

                                            Edgar Allan Poe


                          La Máscara de la Muerte Roja, año 1842

                                  Traducción por Daniel Delgado


La Muerte Roja había devastado la comarca por mucho tiempo. Jamás una pestilencia había sido tan terrible, u horrorosa. La sangre era su Avatar y su sello -lo rojo y horrible de la sangre. Eran dolores agudos; mareos repentinos y luego un abundante sangramiento a través de los poros, por licuefacción interna. Las manchas escarlata sobre el cuerpo y especialmente en el rostro de la víctima, eran los anuncios de la peste, que le apartaban de la ayuda y de la solidaridad de sus semejantes. Y entre el ataque, el progreso y el fatal desenlace, no pasaba más de media hora.


El Triunfo de la Muerte. Por Pieter Brueghel el viejo, ca. 1562.
Museo del Prado, Madrid, España.
 

Pero el príncipe Próspero era feliz, e intrépido y sagaz. Cuando sus dominios se habían despoblado hasta casi la mitad, convocó ante su presencia a un millar de saludables y alegres amigos, de entre los caballeros y damas de su corte, y con ellos se retiró a la profunda soledad de uno de sus almenadas abadías.

martes, 23 de marzo de 2021

Obras de Edgar Allan Poe (parte 1).

 


                                                                 Edgar Allan Poe



                                                  El Cuervo, año 1845

                                          Traducción por Julio Cortázar.




Una vez, al filo de una lúgubre media noche,

mientras débil y cansado; en reflexiones tristes embebido,

inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia, 

cabeceando, casi dormido, 

oyóse de súbito un leve golpe, 

como si suavemente tocaran, 

tocaran a la puerta de mi cuarto.

"Es -dije musitando- un visitante

tocando quedo a la puerta de mi cuarto.

Eso es todo, y nada más."


¡Ah! aquel lúcido recuerdo

de un gélido diciembre;

espectros de brasas moribundas

reflejadas en el suelo;

angustia del deseo del nuevo día;

en vano encareciendo a mis libros

dieran tregua a mi dolor.

Dolor por la pérdida de Leonora, la única,

virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.

Aquí ya sin nombre, para siempre.


Y el crujir triste, vago, escalofriante

de la seda de las cortinas rojas

llenábame de fantásticos terrores

jamás antes sentidos. Y ahora, aquí, en pie,

acallando el latido de mi corazón,

vuelvo a repetir:

"Es un visitante a la puerta de mi cuarto

queriendo entrar. Algún visitante 

que a deshora a mi cuarto quiere entrar. Eso es todo, y nada más."


Ahora, mi ánimo cobraba bríos, 

y ya sin titubeos:

"Señor -dije- o señora, en verdad vuestro perdón imploro, 

más el caso es que, adormilado 

cuando vinisteis a tocar quedamente,

tan quedo vinisteis a llamar,

a llamar a la puerta de mi cuarto, 

que apenas pude creer que os oía.Y entonces abrí de par en par la 

puerta: Oscuridad, y nada más.


Escrutando hondo en aquella negrura 

permanecí, largo rato, atónito, temeroso, 

dudando, soñando sueños que ningún mortal 

se haya atrevido jamás a soñar. 

Mas en el silencio insondable la quietud callaba, 

y la única palabra ahí proferida 

era el balbuceo de un nombre: "¿Leonora?" 

Lo pronuncié en un susurro, y el eco 

lo devolvió en un murmullo: "¡Leonora!" 

Apenas esto fue, y nada más.


Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,

toda mi alma abrasándose dentro de mí,

no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.

"Ciertamente - me dije-, ciertamente

algo sucede en la reja de mi ventana.

Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,

y así penetrar pueda en el misterio.

Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,

y así penetrar pueda en el misterio."

¡Es el viento, y nada más!


De un golpe abrí la puerta,

y con suave batir de alas, entró

un majestuoso cuervo, 

de los santos días idos.

Sin asomos de reverencia, 

ni un instante quedo;

y con aires de gran señor o de gran dama

fue a posarse en el busto de Palas,

sobre el dintel de mi puerta.

Posado, inmóvil, y nada más.


Entonces, este pájaro de ébano

cambió mis tristes fantasías en una sonrisa

con el grave y severo decoro

del aspecto de que se revestía.

"Aun con tu cresta cercenada y mocha -le dije-,

no serás un cobarde, 

hórrido cuervo vetusto y amenazador.

Evadido de la ribera nocturna.

¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!"

Y el Cuervo dijo: "Nunca más."


Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado

pudiera hablar tan claramente;

aunque poco significaba su respuesta.

Poco pertinente era. Pues no podemos

sino concordar en que ningún ser humano

ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro

posado sobre el dintel de su puerta, 

pájaro o bestia, posado en el busto esculpido

de Palas en el dintel de su puerta

con semejante nombre: "Nunca más."


Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto,

las palabras pronunció, como virtiendo

su alma solo en esas palabras.

Nada más dijo entonces;

no movió ni una pluma.

Y entonces yo me dije, apenas murmurando: 

"Otros amigos se han ido antes;

mañana él también me dejará,

como me abandonaron mis esperanzas."

Y entonces dijo el pájaro: "Nunca más."


Sobrecogido al romper el silencio

tan idóneas palabras,

"sin duda -pensé-, sin duda lo que dice

es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido

de un amo infortunado a quien desastre impío

persiguió, acosó sin dar tregua

hasta que su cantinela solo tuvo un sentido,

hasta que las endechas de su esperanza

llevaron solo esa carga melancólica

de 'Nunca, nunca más'."


Mas el Cuervo arrancó todavía

de mis tristes fantasías una sonrisa;

acerqué un mullido asiento

frente al pájaro, el busto y la puerta;

y entonces, hundiéndome en el terciopelo,

empecé a enlazar una fantasía con otra,

pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,

lo que este torvo, desgarbado, hórrido, 

flaco y ominoso pájaro de antaño

quería decir graznando: "Nunca más."


En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra, 

frente al ave cuyos ojos, como tizones encendidos, 

quemaban hasta el fondo de mi pecho.

Esto y más, sentado, adivinaba,

con la cabeza reclinada

en el aterciopelado forro del cojín

acariciado por la luz de la lámpara;

en el fondo de terciopelo violeta

acariciado por la luz de la lámpara

¡que ella no oprimiría, ay, nunca más!


Entonces me pareció que el aire

se tornaba más denso, perfumado

por invisible incensario mecido por serafines

cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.

"¡Miserable -dije-, tu Dios te ha concedido, 

por estos ángeles te ha otorgado una tregua,

tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!

¡Apura, oh, apura este dulce nepente

y olvida a tu ausente Leonora!"

Y el Cuervo dijo: "Nunca más."


"¡Profeta! -exclamé-, ¡cosa diabólica!

¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!

¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,

ese Dios que adoramos tú y yo,

dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén

tendrá en sus brazos a una santa doncella

llamada por los ángeles Leonora,

tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen

llamada por los ángeles Leonora!"

Y el Cuervo dijo: "Nunca más."


"¡Sea esa palabra nuestra señal de partida

pájaro o espíritu maligno! -le grité presuntuoso.

¡Vuelve a la tempestad, vuelve a la ribera de la Noche Plutónica.

No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira

que profirió tu espíritu!

Deja mi soledad intacta.

Abandona el busto del dintel de mi puerta.

Aparta tu pico de mi corazón

y tu figura del dintel de mi puerta.

Y el Cuervo dijo: "Nunca más."


Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.

Aún sigue posado, aún sigue posado

en el pálido busto de Palas,

en el dintel de la puerta de mi cuarto.

Y sus ojos tienen la apariencia

de los de un demonio que está soñando.

Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama

tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,

del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,

no podrá liberarse. ¡Nunca más!











martes, 16 de marzo de 2021

Un misterio nunca explicado (parte 3).

 

Edgar Allan Poe. Dibujado a partir del daguerrotipo "Última Tule". Por Mathew Brady,
 anterior a 1849. National Archives at College Park. Maryland, EEUU.

La muerte de Edgar Allan Poe, dejaba la puerta abierta a cualquier posibilidad. La aparente ausencia de pistas y de posibles sospechosos, no parecía ser suficiente, como para descartar la opción de un intento de homicidio. Más todavía, si ese intento fue finalmente exitoso. Lo sucedido, clamaba por una investigación exhaustiva, que permitiera dilucidar sus verdaderas causas. Eso no era algo complicado, a pesar de los métodos policiales un tanto rudimentarios, de aquella época. Pero, por algún motivo, a fin de cuentas, imperó la tendencia a asignar su muerte, a causas naturales. Ante el pasmo de la inacción, quedaron demasiadas preguntas sin responder. La ausencia de datos, unida al aura negativa del escritor, que con una calculada dosis de malicia, fue sembrada en la opinión pública, contribuyeron a la propagación de una falsa idea, acerca de su vida y su triste desenlace. 

viernes, 5 de marzo de 2021

Michelangelo y su obra (parte 4).


Plaza del Campidoglio, Roma, 1750, por Giovani Paolo Panini
Fuente: vita-colorata.livejournal.com 2017


A medida que los años pasaban, Miguel Ángel se iba convirtiendo en uno de los últimos sobrevivientes de uno de los movimientos más espectaculares de la historia. Parecería justo, que un ser como él, alcanzara a ver buena parte de aquellos alcances y realizaciones, fruto del ingenio de sus contemporáneos. Pero ocurrió, que al comenzar a apagarse los astros que iluminaban el cielo del Renacimiento, también se iban extinguiendo las viejas intrigas y rivalidades. Por ese motivo, a las puertas de la vejez, algunos grandes proyectos arquitectónicos, ya en ejecución, fueron a parar a sus manos. A una edad provecta, cuando ya lo más probable era que comenzaran a abandonarle las fuerzas para el duro trabajo del cincel, pudo canalizar su creatividad hacia un nuevo rumbo, que en nada desmerece su obra anterior, aun más, hay quien lo cataloga al mismo nivel e incluso por encima, en su genialidad.