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domingo, 15 de marzo de 2026

El Ciclo Troyano (parte 10. La muerte de Aquiles).

 

Príamo regresa a Troya con el cuerpo de Héctor. Por John Trumbull, 1785.
Museo de Bellas Artes de Richmond, Virginia. EEUU.
Tomado de Turnbull Clan Association, www.turnbullclan.org


Con la desaparición de Héctor, quedaba decretada la ruina de Troya. En vista de ello, en el palacio del monte Olimpo, Zeus se había reunido con los dioses principales. Sólo él habló. Se notaba contrariado y molesto, así que lo más sensato era escuchar y callar. Ordenó que en adelante, todos deberían guardarse de intervenir en la contienda. Mientras esto decía, clavó su mirada en Hera y Atenea, quienes constantemente se las ingeniaban para burlar su real voluntad. A pesar de no ocultar su simpatía por el bando troyano, el rey de los dioses les dijo que ya era tiempo de permitir que se cumplieran las viejas profecías. Aun así, quiso intervenir una vez más, solo para ver que el cuerpo del héroe recibiera los honores fúnebres, que de sobra merecía. 

viernes, 5 de julio de 2013

La Imaginación de los Griegos (parte II)



Orión. Por Till Credner, AlltheSky.com




Cuando miramos al cielo, en una de esas noches en que los astros parecen brillar como diamantes (en nuestros tiempos para tener este tipo de visión hay que encontrarse lejos de los sitios muy habitados), no solo estamos recreando nuestra vista y nuestro espíritu... ¡las estrellas y planetas nos están contando historias! Los mitos griegos en buena medida, fueron trasladados al firmamento, allí están los dioses: Zeus el grande, el guerrero Ares, la hermosa Afrodita. También los semidioses, como Heracles, Perseo sosteniendo la cabeza de Medusa, el cazador Orión; animales míticos como Pegaso, la Hidra; princesas como Andrómeda. La Luna y por supuesto, el diurno Sol. 
 
Al parecer, los fenicios transmitieron a los griegos el conocimiento astronómico que a su vez, habían adquirido de los pueblos mesopotámicos. No olvidemos que los fenicios y los griegos fueron hábiles navegantes, y un buen conocimiento del cielo siempre fue muy útil en la navegación. Así que además de un lugar apropiado para colocar a sus deidades y héroes, también había una utilidad práctica para catalogar de algún modo los astros en general.