sábado, 24 de diciembre de 2016

Felíz Navidad!!!





Algo inherente a nuestra naturaleza es el poder creer en que tal vez existe más que lo que se encuentra ante la vista... existen cosas que apenas yacen en nuestro subconsciente, pero que nos hacen sentir mejor, y en verdad que no hay ningún motivo para descartarlas. Entre esas cosas se encuentra la fe en que debe haber un destino superior para todos, y que hacer el bien, siempre será una de las mayores alegrías que podamos sentir. Pero se trata de hacer el bien con humildad, con sinceridad, no como aquellos que siempre que tienen algún buen gesto, se aseguran de tener un fotógrafo cercano.

La Navidad es un buen momento para acercarnos hacia lo que deseamos ser, lo que quisiéramos ser, y aproximarlo a lo que somos. No olvidar que fuimos niños alguna vez: si logramos conservar lo que nos queda de ello, por poco que sea, será un buen paso hacia una mejor vida, y a una mayor felicidad. Esa emoción por lo nuevo, la aventura de descubrir, de ver algo maravilloso en casi todo lo que nos rodea es la sal de nuestras vidas, si perdemos eso, nos convertimos en meros sobrevivientes.

Si somos creyentes en Dios o no, al menos, mantengamos dentro esa pequeña llama de Fe y de Esperanza, en que no podemos ser solo un enorme conglomerado de células, moléculas y de átomos, organizados durante cierto tiempo, y que después todo se acaba. Esa fe nos puede ayudar a vivir mejor. Solo hay que mirar alrededor, cada uno de nosotros puede ayudar a que las cosas sean mejores, ya eso de por sí, resulta trascendente: intentemos que lo bueno se contagie y se extienda, porque lo malo se mueve rápida y fácilmente.

Sintamos hoy en nuestro corazón que somos seres muy especiales, con un gran destino y de algún modo eso que llamamos Navidad estará entrando en nosotros, haciéndonos mejores. No cuesta mucho abrir nuestras mentes... 

                                   Felíz Navidad 
                              para todos,
                        Queridos Amigos






domingo, 4 de diciembre de 2016

Curiosidades y Leyendas Históricas (parte II).


Prefectura de Arrás, Francia. Foto por Pir6mon, 2011
Lic. Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported


Un lobo vestido de oveja.


Hacia 1785, vivía en la pequeña ciudad de Arrás, al norte de Francia, un joven y desconocido abogado. No resultaba ser una persona especialmente llamativa. Con toda seguridad, él era otro más, destinado a convertirse en un burócrata, de los tantos que pululaban por entonces. En él afloraba aquel aire de burgués, elegantemente trajeado, luciendo una empolvada peluca, tan de moda entre las clases pudientes. Ese hombre, sin embargo, era al mismo tiempo, un ferviente fanático de la obra de Jean-Jacques Rousseau, el polémico pensador que moldeó el pensamiento de tantos jóvenes durante el último tercio del Siglo XVIII. Su adicción era tal, que hasta podría decirse que rayaba en lo enfermizo. Algo es innegable: ese tipo de lecturas fueron abonando el terreno para los notables acontecimientos que ocurrirían, no solo en Francia, sino en una gran parte del mundo occidental, algunos años después.


martes, 25 de octubre de 2016

Curiosidades y Leyendas Históricas (parte I).



Conjunto escultórico en el Campidoglio, Roma. Foto: Daniel Delgado

Entre las principales tareas de los estudiosos de la historia se encuentra la de reconstruir la secuencia, lo más acertada posible, de los sucesos del pasado, además de lograr entender cuales han sido sus implicaciones. Han sido los grandes personajes, con su actuación, quienes se han encargado de moldear tales acontecimientos (positiva, o negativamente). Sin embargo, existe algo muy notorio en la vida de ellos, y es la abundancia de situaciones anecdóticas, o de hechos curiosos. Esto ha traído como consecuencia la aparición de ciertas dudas razonables, entre lo que puede ser comprobado, y lo que debería ser considerado tan solo como una leyenda.

martes, 20 de septiembre de 2016

Los Sumerios


Excavación en Nippur, fines del siglo XIX.
Tomado de: El Hombre y la Tierra, por Èlisée Reclus.
Entre los aspectos más apasionantes, aunque a menudo resulte también muy desalentador, de los estudios históricos, se encuentra el hecho de que parecieran no existir las verdades absolutas. El pasado es como un libro abierto, el cual sin embargo va mostrando sus secretos de un modo lento, a veces mezquino. En ciertas ocasiones, sus misterios pueden ser correctamente descifrados, pero esto no es siempre así. No resulta extraño que la información que se encuentra a la vista, termine por conducir a conclusiones equivocadas. Esta es una situación que llega a presentarse, y no pocas veces, en el campo de la historia, la arqueología, al igual que en los estudios antropológicos.  


Guardias de Asurbanipal, bajorrelieve del Palacio
de Nínive, ca. 645 AC. Museo del Louvre, París, Fr.
Foto por Jastrow, 2005.

En realidad, eso ha ocurrido con frecuencia, durante el estudio de las civilizaciones antiguas de los pueblos del Asia sur occidental, quienes han compartido gran parte de su historia con las naciones europeas, por desgracia, a menudo, como enemigos. A pesar de ello, no todo ha resultado negativo, ya que entre dichas regiones siempre ha ocurrido una inestimable transferencia cultural. Lo cierto, es que al cabo de largos años de búsquedas, y de estudio, se han llegado a aclarar muchas dudas y lagunas de su historia, así como también pudieron ser desmentidas algunas hipótesis, que en su momento fueron tenidos como ciertas.

jueves, 11 de agosto de 2016

El Alba de la Civilización.


El Hombre de Vitruvio, por Leonardo Da Vinci, ca. 1492. Galería de la Academia, Venecia
Foto por: Luc Viatour/ www.Lucnix.be

No existe duda de que los procesos evolutivos discurren de un modo extremadamente lento. El hombre actual es el producto de los cambios ocurridos a lo largo de períodos tan largos, que nos resultan difíciles de asimilar. Podría decirse, que todo se inició en África, hace unos catorce millones de años, cuando algunos primates comenzaron a "bajar de los árboles", por motivos que no están claros. Ellos, en su nuevo hábitat, debieron aprender a cazar y a defenderse, organizándose en manadas. Las relaciones causa-efecto, ¡y el paso de varios millones de años! fueron llevando a los homínidos a adquirir la capacidad de andar erguidos, mientras que aprendían a utilizar las manos, con creciente destreza. Más adelante descubrirían como obtener los beneficios del fuego, además de aprender a fabricar rudimentarios utensilios. Una mayor habilidad para comunicarse entre ellos, y el aumento de la capacidad craneana, sería la manifestación de los progresos alcanzados por los ancestros del hombre actual. 

jueves, 30 de junio de 2016

Los Normandos y Guillermo el Conquistador (parte IV).


        Abadía de Battle (Senlac). Mandada a construir por Guiilermo I en 1070,
cerca de donde se libró la Batalla de Hastings.
Foto: Anthony  McCallum, 2012.  Attribution: WyrdLight.com
  Lic. Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0


La Colina de Senlac.


En aquella mañana del 14 de octubre del año de 1066, algo parecía flotar en el ambiente, podía sentirse la inminencia de grandes, y graves acontecimientos. El rey Harold II de Inglaterra había llegado puntualmente, para una cita con la historia. Dispuso sus fuerzas de modo que bloquearan el camino hacia Londres, con lo que mostraba su obvia decisión de impedir, a cualquier precio, la invasión de los normandos. Allí, estaba por llevarse a cabo una gran justa medieval, que llegaría a decidir, no solo el dueño de la corona inglesa, sino también el rumbo futuro de esa nación.

jueves, 2 de junio de 2016

Los Normandos y Guillermo el Conquistador (parte III).


El peso de los siglos. El Coliseo romano.
Foto por: Daniel Delgado P.  2010.

Existe una tendencia natural en los seres humanos, y es el deseo de trascender en el tiempo, de perpetuar nuestra memoria. Es como la búsqueda, en algún grado, de la inmortalidad. Gracias a esa tendencia, una gran cantidad de sucesos, ocurridos en épocas remotas, quedarían registrados. Así, la conmemoración de los grandes triunfos, o de impactantes conquistas, por ejemplo, siempre resultó un tema predilecto para los arquitectos, artistas, y artesanos en general. Los obeliscos, columnas, mausoleos, arcos triunfales, estatuas, casi siempre hablan de un glorioso pasado. Sin embargo, también existe otro tipo de obras, más sutiles, como una estela, o una vasija pintada, tal vez algún poema escrito, hasta una tela bordada... que pueden resultar de la misma importancia histórica. La mayor fragilidad de este tipo de testimonios hace que sea una verdadera suerte hallarlos en buen estado de conservación.



El Tapíz de Bayeux, fragmento.  Foto por Dennis Jarvis, Halifax, Canadá. 2014. Fuente: France-000668-Tapestry-8-9
Lic. Creative Commons Attribution-Share Alike 2.0

Tomemos por caso el Tapíz de Bayeux, el cual pudo preservarse en muy buenas condiciones, si se tiene en cuenta sus casi mil años de antiguedad. El retrato del modo de vida medieval que quedó plasmado en él, además de los acontecimientos que relata, lo convierten en un documento histórico de inestimable importancia. Pero, ¿cual es esa historia que relata el Tapíz de Bayeux?  Hay algo que salta a la vista, y es que dicho tapíz fue elaborado para ser exhibido en algún gran salón, o tal vez en una iglesia, para que muchas personas pudieran contemplar y admirar el camino hacia el triunfo, de su rey. Algo así como una propaganda real... 


martes, 24 de mayo de 2016

Los Normandos y Guillermo el Conquistador (parte II).



Mapa de Normandía, en el Siglo XII. Autor: Sting... Cartenormandie2.PNG
Modificado por: Rowanwindwhistler.
Lic.: Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported


Hacia el año de 1036, el Ducado de Normandía, cuya importancia e influencia era sentida prácticamente en toda Europa, atravesaba por una seria crisis, ¿la razón? que el poder había recaído en las manos de un niño. Demasiado joven para ejercer el poder por sí mismo, y por añadidura, bastardo de origen. Un duque niño, o un duque bastardo... era algo que muchos no lograban digerir tranquilamente. Un grupo de nobles creyó llegada la oportunidad de hacerse con el poder, lo que terminó por sumergir en el caos y la anarquía a esos territorios, que habían gobernado Rollón y sus descendientes, desde hacía más de un siglo.


sábado, 30 de abril de 2016

Los Normandos y Guillermo el Conquistador (parte I).


La Torre Blanca, construída por Guillermo el Conquistador. Núcleo de la Torre de Londres. Foto por: Stephan Brunker. German Language Wikipedia. Permiso GNU FDL


Entre los aspectos por los cuales resulta fascinante la revisión y el estudio de los procesos históricos, se encuentra el seguimiento retrospectivo de algunos grandes sucesos, que han dejado su huella en la vida humana. Al hacer esto, pareciera descubrirse que la historia con frecuencia transcurre a través de ciertas secuencias de acontecimientos, casi como si hubiese existido un guión o libreto, para llegar a cierto resultado. Lo curioso es, que de haber variado cualquier pequeño eslabón en esa cadena de sucesos, tales resultados hubiesen sido absolutamente distintos, a menudo nos queda la inquietud: ¿Que hubiese pasado si...?
Unido a esto, también surgen personajes, como una especie de predestinados, quienes sin importar su origen, parecieran transitar por un camino que termina llevándoles a ponerse al frente de los grandes cambios, ya sea para bien, o para mal. Resulta interesante el plantearse la cuestión de si una secuencia de hechos, termina por generar sus actores. O si por otra parte, son los personajes quienes van marcando el rumbo, con sus decisiones y sus actos. ¿Existirá, tal vez, un punto intermedio entre esos dos extremos? Es un tema que da para muchas discusiones interesantes.

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Vikingos desembarcando en Islandia, por Oscar Wergeland, de: Myths of the Norsemen from the Eddas and Sagas. Guerber, H. A. 1909

Hacia finales del Siglo VIII, los pueblos escandinavos, en su expansión, comenzaron a incursionar por las costas del norte de Europa, pero luego, con sus ágiles embarcaciones, invadieron el interior del continente, penetrando por los estuarios de los ríos mas importantes, llegando a saquear ciudades como París y Hamburgo. Las islas británicas estuvieron aun más expuestas a esas invasiones. Aquellos normandos, o vikingos, como se autodenominaban, se convertirían en el terror y la pesadilla de muchos pueblos europeos, durante algunos siglos. Aunque tal vez, ellos no eran tan diferentes de quienes habían invadido esos mismos lugares, en el pasado. Los vikingos eran para entonces, los últimos de una larga oleada de pueblos invasores que habían ido turnándose en aquellas regiones. Su violencia y su condición de paganos, sin duda contribuían a hacerlos tan temidos.
Sin embargo, con el paso del tiempo, los vikingos comenzaron a colonizar algunos de aquellos territorios que año tras año sufrían sus temibles visitas. Es posible que ciertos clanes de guerreros ya no tuviesen cabida de vuelta en sus lugares de origen, lo que gradualmente les fue llevando a sentir arraigo en otras tierras. Así irían dejando atrás sus raìces. La violencia de sus costumbres, tomaría más tiempo para moderarse.

Monumento a Rollón. En Âlesund, Noruega. Foto por SinSpinadas, 2008

Así ocurrió, que en los albores del Siglo X, en la costa norte de lo que hoy es Francia, un grupo de vikingos, había decidido tomar posesión de las tierras que rodeaban la desembocadura del río Sena, llegando hasta las cercanías de Ruán, todo ello perteneciente al reino de los francos. La única solución que encontraron estos, fue la negociación, algo que no resultaba extraño cuando se enfrentaba a aquellos hombres venidos del norte, al frente de quienes estaba un notable personaje, llamado Hrolf Ganger, a quien apodaron Rollón el Caminante, cuya estatura y corpulencia no le permitían andar a caballo, según algunos relatos.

Carlos III de Francia o Carlos el Simple. Por Georges Rouget, 1838. Palacio de Versalles, París, Fr. Fuente: www.culture.gouv.fr/public/mistral{{PD-US}}

En el año de 911, llegaron a un acuerdo de paz con Carlos III de Francia, quien es mejor conocido como Carlos el Simple. Se le reconocería a los vikingos la posesión de todos esos territorios, que ya de hecho ocupaban, si aceptaban a cambio, convertirse en súbditos del rey francés; además quedaría sellado el pacto, con una alianza matrimonial. También debían comprometerse a la defensa de esas tierras, como vasallos franceses. Con esto, de algún modo, se cubrían las apariencias, para no resaltar la manifiesta debilidad de los francos, en aquella época.

Estatua de Rollón, en Falaise, Francia. Foto por Imars: Michael Shea. Permiso CC-BY-SA-2.5

Una anécdota refiere que al prestar juramento ante el rey, Rollón se negó absolutamente a ponerse de rodillas ante Carlos III, y a besar sus pies, como era la costumbre. Al fin, accedió a que uno de sus lugartenientes lo hiciera, pero, este también era un hombre muy altivo, y ante las risas de los que estaban presentes, optó por tomar el pie del rey, y lo levantó tanto, mientras hacía el ademán de besarlo, que le hizo caer. Este relato sirve para describir muy bien que tipo de hombres eran los vikingos, pero también el grado de decadencia en la que habían caído los reyes francos, descendientes de Carlomagno. Rollón terminó por aceptar el bautismo cristiano, adoptando el nombre de Roberto. De este modo, él sería el primer gobernante de aquellos territorios, los cuales se extendían desde Flandes hasta Bretaña, que darían origen al ducado de Normandía.

Acantilados en Etretat, en la costa de Normandía, Francia. Foto por Jean-Luc Faisans Attribution: Faisans.jeanluc at the French language Wikipedia.

Lo cierto, es que con el paso del tiempo, los duques llegaron a ejercer la autoridad como verdaderos monarcas. Normandía creció en importancia, llegando a ser respetada, y hasta temida, tanto por la corona francesa, como por los reinos vecinos. Y no solo era por su poderío militar, sino también por la situación de prosperidad que había alcanzado. Esto puede resultar un tanto sorpresivo, tomando en cuenta su cercano origen, a partir de un pueblo de aventureros y saqueadores. Los normandos además asimilaron las costumbres francesas, su idioma, y llegaron a ser fervorosos cristianos.

Eduardo el Confesor, Rey de Inglaterra. Autor anónimo, Siglo XIII. Fuente:  www.lib.cam.ac.uk{{PD-US}}

Poco más de un siglo después, los descendientes de Rollón, seguían ocupando el trono de Normandía, y hasta habían logrado emparentarse con la realeza de los países vecinos, al concertar algunos matrimonios claramente políticos. Para el año de 1027, en el trono de Normandía se hallaba Roberto I, también conocido como Roberto el Diablo, quien siempre debió cargar con la sospecha de haber asesinado a su hermano, el Duque Ricardo III, para quedarse con la corona normanda. Ambos eran primos de quien a la postre ocuparía el trono inglés, Eduardo el Confesor, de la sajona Casa de Wessex. Debido a esto, comenzaron a moverse las piezas, para colocar a un normando en el trono inglés.

Roberto I de Normandía, en Falaise, Francia. Foto por Imars: Michael Shea. Fuente: English Wikipedia Permiso: CC-BY-SA-2.5

Roberto I era uno de esos hombres quienes solo parecen sentirse a gusto, durante los períodos de luchas, o de guerra. Debió enfrentar rebeliones internas a su ascenso, en Normandía; luego combatió en Flandes y en Francia, logrando la restitución de sus gobiernos. Además derrotó a los bretones, quienes intentaban emanciparse del ducado de Normandía. Solo fracasó en el intento de invadir a Inglaterra, en 1034. Tal vez el hastío, durante alguna época relativamente tranquila, le impulsó, a fines de ese mismo año, a realizar una peregrinación hacia Jerusalén. Esto era algo que mucha gente hacía en esos tiempos, a pesar de los peligros que implicaba. Se ha llegado a pensar, que lo hizo como penitencia por el asesinato de su hermano, aunque, por supuesto, se trata solo de conjeturas.


Castillo de Falaise, Calvados, Francia. Allí nació Guillermo el Conquistador Foto por Viault, 2008. Licencia Creative Commons Attribution-Share Alike 4.0 International, 3.0 Unported, 2.5 Generic, 2.0 Generic and 1.0 Generic

El duque Roberto I, solo tenía un hijo, ilegítimo, fruto del amor con una muchacha cuyo origen era bastante humilde. Ese niño, llamado Guillermo, nacido en Falaise, hacia el año de 1028, a pesar de ser considerado un bastardo, era el heredero único a la corona normanda. Lo más preocupante de todo esto, era la situación de fragilidad en la que quedaba el ducado, que parecía convertirse en una fácil presa, para algunos secretos aspirantes entre la nobleza normanda, y quizás, hasta para el mismo rey francés.


La Iglesia del Santo Sepulcro. Jerusalén. Foto por Jorge Láscar, 2012. www.flickr.com/photos/jlascar Licencia: Creative Commons Attribution 2.0

Antes de partir hacia los lugares santos de la cristiandad, Roberto logró que los nobles de Normandía jurasen fidelidad a su hijo Guillermo, quien contaba con solo ocho años. Él debería convertirse en el nuevo duque, si su padre no retornaba. Y Roberto nunca regresó... No resulta nada difícil de imaginar el proceso de anarquía que vino a continuación. Surgieron personas que pretendían usar al joven duque, para controlar el poder; mientras que otros, pura y llanamente intentaban quedarse con todo. A pesar de su juramento, los nobles llegaron a conspirar abiertamente, y hasta se hicieron la guerra, en procura del ducado, durante esos difíciles tiempos.

Enrique I, Rey de Francia. Autor desconocido. Fuente: English Wikipedia

La niñez de Guillermo fue especialmente complicada. Uno tras otro, sus custodios o tutores, resultaban asesinados. Hasta se ha llegado a especular, que debió vivir entre campesinos, en alguna ocasión. Esto pareciera posible, pero es muy difícil de comprobar. A fin de cuentas, el apoyo de Enrique I, rey de Francia, así como la protección de los vizcondes normandos, que se mantuvieron fieles, y también de la iglesia, permitieron que ese jovencito sobreviviera. Visto en perspectiva, y de acuerdo a lo fácil que era morir en esos tiempos, podría considerarse un verdadero milagro el que Guillermo lograra llegar a la edad adulta.
De esa etapa de tantos peligros y vicisitudes, surgiría, como del horno de un alfarero, aquel hombre poseedor de un temple y una personalidad avasallante, quien nunca retrocedería ante los obstáculos. Un personaje destinado a permanecer en la historia, de un modo indeleble, cuya descendencia ha portado coronas y ocupado tronos, por siglos, hasta llegar a los tiempos actuales.

Estatua de Guillermo el Conquistador en Falaise, Francia Foto por Man vyi, 2012

Hemos de permanecer, con nuestra máquina virtual del tiempo, en esas tierras, y en esa época, para presenciar el ascenso y el triunfo de ese rey guerrero, llamado Guillermo el Conquistador, quien habría de cambiar el rumbo de la historia europea, influyendo además, de un modo notorio, sobre eso que se ha dado en llamar, La Civilización Occidental...

lunes, 4 de abril de 2016

La Guerra Franco India (parte V)


James Wolfe. Obra atribuída a Joseph Highmore.
Foto: Bonhams   {{PD-US}}

¿Que podría pasar por la mente del general James Wolfe mientras navegaba hacia Quebec, en junio de 1759? La salud no era su lado fuerte, y todos lo sabían. Es muy posible que entre sus hombres hasta se estuviesen cruzando apuestas, sobre si moriría durante algún combate... o por sus enfermedades. Probablemente él estaba al tanto del asunto, y sin embargo, no era eso lo que podía preocuparle. Después de todo, desde los dieciséis años de edad, ya sabía muy bien lo que significaba arriesgar la vida en batalla. No en balde, había logrado llegar a ser teniente coronel de las fuerzas británicas, con tan solo veintiún años de edad (1748). Parecía librar una carrera contra sí mismo, en la cual, lo único importante era el cumplimiento de su deber, y hacerlo pronto.

lunes, 21 de marzo de 2016

La Guerra Franco India (parte IV)

Lago George. Foto: Daderot.
Albany Institute of History and Art, New York, USA.

Debió ser en verdad espectacular la vista del lago George, en aquella calurosa tarde de estío, plena de cálidos matices. Por el espejo de la superficie, parecía volar un sinnúmero de canoas, y en ellas, miles de pieles rojas, con sus atuendos y pinturas de guerra. A continuación, como completando aquel cuadro, surcaban perezosamente, cientos de barcas de remo y velas, de las fuerzas regulares francesas, y de las milicias de Nueva Francia. Todos acudían a una cita que terminaría en un drama: el ataque a Fort William Henry, en la costa sur del lago.

miércoles, 9 de marzo de 2016

La Guerra Franco India (parte III)



Mapa Físico del Mundo. CIA, 2004

La actualidad geopolítica es, sin duda alguna, muy compleja; por momentos diera la impresión de que el equilibrio internacional es cada vez más frágil. Sin embargo, no puede negarse que este turbulento presente, es el resultado del aprendizaje de muchos siglos. Entre los múltiples factores que han tenido una notable influencia sobre el desarrollo de los acontecimientos históricos, se encuentra el manejo de la diplomacia. El lograr establecer alianzas convenientes, cuando las circunstancias lo exigen, ha sido no pocas veces, la diferencia entre el triunfo o la aniquilación. Esas alianzas en general se han producido por diversos motivos: económicos, militares, por lazos de familia... hasta por venganza. Algunas veces, por razones que podrían ser consideradas como justas, pero en otras ocasiones, por motivos en verdad deleznables.


Aquello de "El enemigo de mi enemigo es mi amigo..." siempre pareciera funcionar correctamente, a corto plazo, pero los hechos han demostrado que muchas veces, tales tipo de alianzas resultaron ser muy inestables, y hasta peligrosas. 


martes, 23 de febrero de 2016

La Guerra Franco India (parte II)





Región de Ohio
Por Nikater
Dos poderosas naciones forcejeaban por el control de unos extensos territorios en Norteamérica. Esa lucha se había prolongado por años, y hasta habían firmado algunos acuerdos de paz. Sin embargo, hacia la mitad del Siglo XVIII resultaba inminente un enfrentamiento decisivo. La política británica, de dejar un poco a su suerte a sus colonias norteamericanas, ya no era viable, porque enfrentaban la posible pérdida de esas posesiones, que habían resultado ser muy rentables para la corona. A su vez, el sostenido crecimiento de esas colonias, ocasionaba una presión expansiva hacia el oeste, en las tierras que Francia había estado demarcando y ocupando como territorios suyos.



martes, 9 de febrero de 2016

La Guerra Franco India (parte I)




Fuente del Dragón, Palacio de Versalles. Por: Israel Silvestre, 1676.
Fuente: Biblioteca del Congreso de USA.
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En un frío día de febrero, en el año del Señor de 1763, se reunían en Versalles, en las afueras de París, los representantes de algunos de los países que para entonces eran considerados como grandes potencias mundiales. El motivo de esa reunión era la firma de un Tratado, para un acuerdo de paz. Por escandaloso que hoy pueda parecer, allí se repartían y distribuían los territorios de países lejanos, como si se tratara de un botín de guerra, como propiedades a las que tenían el más obvio derecho. Pocos días más tarde, se firmaría otro tratado, ambos acuerdos ponían fin a una confrontación que ha sido considerada por algunos, como la primera guerra mundial, la llamada Guerra de los Siete Años.


jueves, 28 de enero de 2016

El Jinete sin Cabeza, de Washington Irving

La Declaración de la Independencia. Por John Trumbull. 1819
Capitolio de los Estados Unidos de América
Al revisar la Historia de los Estados Unidos de Norteamérica, nos encontramos con grandes acontecimientos, hechos heroicos, con brillantes personajes. Esa nación pareciera siempre orientarse hacia las grandes metas y objetivos. Se trata de un país que desde sus primeros días, ha tenido que vivir en medio de continuas guerras, los conflictos bélicos han marcado su historia. Han luchado gallardamente en defensa de la Libertad, aunque, otras veces, han cometido graves errores, no pretendemos aquí emitir juicios sobre eso. No ha sido fácil, en modo alguno, su evolución, que aun así, les ha llevado a niveles de progreso y bienestar que siguen siendo una referencia, a nivel mundial.


miércoles, 20 de enero de 2016

Sigfrido y el Oro de los Nibelungos (parte IV)





Escena de cetrería. Códice Manesse. ca. 1305


Del estudio de las obras literarias antiguas se puede obtener no solo el conocimiento del estilo y la forma de pensar de un determinado escritor, sino que además nos proporciona una llave que permite acceder a otra dimensión, desde la que es posible contemplar la forma de vida y las costumbres de su época. En ellas a menudo se encuentra algo como un retrato, congelado en el tiempo, de los sentimientos y las pasiones que animaban a las personas, en aquellas sociedades del pasado.