miércoles, 23 de diciembre de 2015

Felíz Navidad 2015


                                       


A todos nuestros apreciados lectores les hacemos llegar los mejores deseos: La Paz, la Unión y la Salud, además de la Prosperidad les acompañen todos los días, en unión de sus seres queridos. 


La Adoración de los Pastores. Por Gerard van  Honthorst, 1622
Wallraf-Richartz-Museum
Permission:
http://mail.wikipedia.org/pipermail/wikide-l/2005-April/012195.html



Cada año es esta una ocasión para que todos los seres humanos establezcamos lazos de unión y de hermandad, sin importar las creencias religiosas. Debemos aferrarnos a lo que nos pueda unir, no a lo que nos distancie. Intentemos construir un mundo más solidario. Un pequeño acto diario de bondad, hasta de amabilidad, realizado por muchos millones de personas, muy probablemente traería un notorio cambio positivo.

La simbología que encierra la Navidad debe ser una enseñanza para todos. "Un rey que nació en la mayor pobreza, para salvar al mundo". Esto nos debe recordar, aparte del gran significado que tiene para los cristianos, que los niños consigo traen la esperanza y la posibilidad de redimir a la especie humana. En cada niño se juega una fracción infinitesimal del futuro de todos, para bien o para mal. Tratemos de que sea para bien...


Nuestros viajes por el tiempo continuarán próximamente, les agradecemos su amable interés por estos relatos, que con mucho cariño les dedicamos.



                                         FELÍZ    NAVIDAD!!!



Luz en el Árbol de Navidad
Archivo de: Malene Thyssen
     http://commons.wikimedia.org/wiki/User:Malene










jueves, 17 de diciembre de 2015

Sigfrido y el Oro de los Nibelungos (parte III)




Boda de Sigiberto I y Brunilda. Fuente: http://www.bnf.fr
Al revisar los relatos míticos y las leyendas, resulta muy interesante el intentar encontrarles sus posibles bases históricas, un origen probable. La comparación entre los hechos "reales" y la ficción proporciona un retrato fiel del modo de pensar, de las aspiraciones de cada grupo humano; por supuesto, también de la imaginación y la capacidad poética de determinadas sociedades antiguas. Si aun hoy vemos la facilidad con la que se mitifican y exaltan ciertos hechos y personajes, no resulta para nada extraño que eso pudiese ocurrir en el pasado.