sábado, 15 de junio de 2013

La Imaginación de los Griegos (parte I)


Barco griego (birremo)
Año 1100 AC., en un hermoso bajel de vistosas velas, sus ocupantes avizoran en la lejanía las costas del Ática. Se trata de comerciantes griegos procedentes del Helesponto. Todo marcha de acuerdo a sus planes,  pero el Egeo, al igual que el Mar Mediterráneo, es muy cambiante. En cuestión de minutos el oleaje encrespado y las ráfagas de viento anunciaron una repentina tormenta. Las enormes olas amenazan con tragarse la nave y a todos a bordo. El capitán, a punto de darse por perdido, ofrece al dios de los mares un hermoso toro, si se muestra propicio y les otorga su protección en medio de esa tempestad. Siguen luchando por no se sabe cuanto tiempo más, hasta que, repentinamente, el mar se calma y la tormenta cede: están a salvo.